miércoles, 9 de junio de 2010

El Caballo Marino

El Caballo Marino es un equino mitológico muy grande y de feo aspecto, pero con gran potencia. Posee más de doce varas de largo y cuatro de alto. es el auto de los integrantes de la mayoría y del consejo de la cueva, ya que se le ha visto cabalgar por la cresta de las olas llevando a los trece brujos que forman la mayoría.
Cuando los mayores de la brujería lo necesitan emiten un silbido especial y el corcel sale del agua galopando armoniosamente. Puede realizar viajes llevando a sus jinetes hasta los sitios más lejanos e increíbles, sin demostrar el más mínimo agortamiento. Después de realizar el viaje para el que fue llamado, el principal le da unas palmaditas en el anca y el caballo vuelve a sumergirse en el agua, lugar en donde tiene su habitación.
En el sector Chanquin se le ha visto cruzar, a todo galope y por sobre las olas, la bahía de Cucao desde Pirulil a Punta Huentemo y viceversa.
Los lugareños son poco dados a comentar cualquier hecho que tenga que ver con la brujería. Esto se explica con una ley muy antigua que dice a quien revele algún secreto se le corta la lengua; por lo cual no se ha podido - hasta el momento - obtener una mayor información acerca de este sobrenatural equino.
Este prodigioso equino de la brujería chilota, su hábitat es el mar. Quienes han visto un caballo marino dicen que es bastante feo, de hocico alargado, grande, muy fuerte, de dorados crines.
Suele aparecer chorreándole el agua, en las costas del archipiélago cuando es llamado por algún brujo. Cada brujo tiene uno o más corceles marinos. El amo coloca su marca personal, quedando el animal permanentemente a su servicio. Cuando algún "curioso" (brujo) necesitan de su presencia acude a la playa, y lo llama con cuatro silbidos de cierta mnanera mágica, de sonido inaudible; dicen que es semejante al ruido de un cardumen de sardinas recorriendo velozmente la superficie del mar. Apenas emerge de las aguas el curiosop lo enlaza con tiras de sargazo para guiarlo, y usando este caballo, para ir de una isla a otra o para trasladarse hacia el Caleuche.
Fuente: Mitos y Leyendas de la Zona de Chanquin y Cucao de Jorge Negron Vera.